1) Consume suficientes calorías
El número de calorías que necesitas dependerá del deporte que practiques, tu edad, tu peso y tu género. En general, los deportistas necesitan consumir más calorías que las personas sedentarias para mantener su nivel de actividad física. Sin embargo, es importante no excederse en el consumo de calorías para evitar la acumulación de grasa corporal.
2) Consume suficientes carbohidratos
Los carbohidratos son la principal fuente de energía para los músculos y el cerebro. Los deportistas deben asegurarse de consumir suficientes carbohidratos para mantener el nivel de energía durante el entrenamiento. Los carbohidratos complejos, como los que se encuentran en los cereales integrales, las legumbres y las frutas, son una buena opción ya que liberan energía lentamente y mantienen el nivel de azúcar en sangre estable.
3) Consume suficientes proteínas
Las proteínas son esenciales para la recuperación muscular después del entrenamiento. Los deportistas deben consumir suficientes proteínas para reparar el daño muscular causado por el ejercicio. Las fuentes de proteína incluyen carnes magras, pescado, huevos, legumbres y productos lácteos bajos en grasa.
4) No te olvides de las grasas
Las grasas son una fuente de energía importante para el cuerpo y son necesarias para la absorción de vitaminas liposolubles. Sin embargo, es importante elegir grasas saludables, como las que se encuentran en los frutos secos, las semillas y los pescados grasos como el salmón y el atún.
5) Mantén una buena hidratación
La hidratación es fundamental para el rendimiento deportivo. Los deportistas deben beber suficiente agua antes, durante y después del entrenamiento para mantener la hidratación adecuada. También es importante elegir bebidas deportivas que contengan electrolitos para reemplazar los minerales que se pierden durante el sudor.
Referencia:
https://www.il3.ub.edu/blog/la-alimentacion-sana-y-actividad-fisica-para-prevencion-y-mejorar-la-calidad-de-vida-de-nuestro-cuerpo/